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¿Cuál la formación del Partido Comunista de Irán depende de?

(Un esbozo general)


¡Camaradas!

La lucha por la formación práctica del Partido Comunista de Irán y la definición y adopción de esas medidas prácticas de lo cual debe organizarnos en este partido en un futuro próximo, hoy en día exige la crítica de dos principales perspectivas desviacionistas en la definición del partido comunista y por lo tanto el proceso de su formación; dos perspectivas con el cual se han visto confrontados en el pasado y también se confrontan en el futuro, en sus diferentes formas. Estas dos perspectivas son la perspectiva economista y la perspectiva voluntarista. A pesar de que difieren en la formulación de las conclusiones teóricas y prácticas, estas dos perspectivas comparten un principio básico común y que es la metodología no-dialéctica, metafísico y congelado en el cual descansan en la definición del partido comunista.

1- El economismo y el voluntarismo en la actitud hacia el partido comunista

La perspectiva economista, lo cual es una desviación más común, definen e imaginen el partido de esta manera: "El Partido Comunista es un partido influyente dentro de la clase obrera; sino que es el representante del movimiento obrero ya través de los diversos órganos en las fábricas, las localidades y asambleas obreras, está en estrecho contacto con las masas de trabajadores. En resumen, el partido comunista es un partido obrero amplio y influyente." ¿Cómo se puede construir el partido comunista? La respuesta de esta perspectiva, en sus grandes líneas, es la siguiente: "la vinculación con la clase obrera" es la condición previa para la formación del partido. Y por lo tanto el proceso práctico para la formación del partido comunista es la extensión de la propaganda agitacional comunista y la práctica organizativa en el movimiento obrero, a un punto en el que en el momento de la constitución del partido que sería el representante de todos, o una parte considerable, de los trabajadores y del movimiento obrero.

Ya, en la forma de la crítica del Programa del Partido Comunista por el Fedayín del Pueblo de la facción minoritaria y también las referencias y sarcasmos implícitos por Masoud Rajavi en el panfleto "La recapitulación de Un Año de la resistencia armada" que nos hemos enfrentado a esta perspectiva pequeñoburgués Esta es la esencia de esa posición lo cual los partidos y fuerzas pequeñoburguesas, en particular, que un grupo de ellos lo cual habla en nombre del comunismo, serán en el futuro que se ponga ante de nosotros repetidamente.

El punto de partida y el contenido de este panorama congelado y metafísico es que consideran el partido comunista no como un fenómeno desarrollante, cambiante y viviente, sino que como una cosa inmutable e invariante. Se pinta un cuadro de un partido perfecto en las circunstancias ideales y considera que es la definición universal y permanente del partido comunista. Una imagen lo cual no es en absoluto universal y consistente, pero es completamente el producto de las condiciones históricas definidas y específicas; porque se ha deducido precisamente del estado de los partidos comunistas particulares en los condiciones históricas específicas y en particular de la situación del Partido Bolchevique en 1917. La pequeña burguesía sostiene esta imagen y nos ordena que "usted debe o bien construir tal partido o lo que usted construye no es un partido comunista". En esta perspectiva, el partido comunista se representa inevitablemente como una entidad quebrada y fragmentada. Un fenómeno de lo cual a veces es un partido y, a veces no lo es; ya que todos los factores mantenidos por los economistas en la definición del partido comunista (la influencia y extensión de partido y su "vinculación" con las masas) son ellos mismos los factores variables que cambian de acuerdo a las circunstancias políticas y sociales en cada coyuntura, tales como la existencia o la no-existencia o, en general el grado de crecimiento de la lucha de clases abiertas en la sociedad; y de acuerdo con la relación de las fuerzas de clases y la presión de los órganos de la supresión y la estupefacción de la burguesía sobre el proletariado, etc. Las dimensiones, la ampliación y el grado de la influencia de un partido comunista en momentos de la mera actividad secreta, en los condiciones de la reflujo en la lucha de clases y la dominación indiscutible de la reacción, son muy diferentes de las dimensiones del mismo partido en las condiciones de la escalada revolucionaria, en la víspera de la insurrección y después de eso, en la dictadura del proletariado.

La perspectiva economista se basa en una comprensión metafísica del partido; porque al definir el partido en función de variables tales como la cantidad y las dimensiones externas, que niega la esencia y la inmanencia constante del partido comunista. Por esta perspectiva, el partido comunista carece de una esencia y fundamento consistente y material que le permite asumir diferentes formas y dimensiones bajo diferentes condiciones externas; tener un grado de la influencia, fuerza y amplitud de la actividad lo cual fluctúa en diferentes épocas, pero siguen siendo un partido comunista, con la misma identidad inmutable.

La perspectiva economista no puede, por ejemplo, explicar qué es lo que le confiere una identidad única en el partido bolchevique, durante los veinte años de la actividad en diversas formas y en diferentes períodos; mientras que en el año de 1908, se trata de un partido en la oposición que tiene poca influencia entre los trabajadores y limita esencialmente al trabajo secreto, pero en febrero de 1917, es un partido con una amplia actividad jurídica, vinculada a los sóviets y con una influencia determinante entre los trabajadores, y después de la Revolución de Octubre, es un partido en el poder político, lo cual organiza y lleva a miles de los instituciones políticas, económicas y sociales, y sienta las bases del socialismo a la cabeza de millones de trabajadores. Durante este período, el grado de la influencia masiva y la fuerza del partido y sus órganos activos, cambia extensamente y en varias ocasiones y el número de sus miembros se incrementa en diez o cien veces; se viene de la posición de un pequeño partido de la oposición y se convierte en el líder y organizador de los intentos del proletariado para la construcción del socialismo, pero sigue siendo el mismo partido bolchevique como antes. ¡Si aceptamos la interpretación economista del partido, entonces tenemos que creer que ni al principio de su formación, ni en 1908, ni en 1913, y ni siquiera en 1915, nunca jamás el partido bolchevique sido un partido comunista! ¡Dado que, en esta perspectiva, el partido no es un fenómeno vivo cuyas dimensiones externa contrae y se expande en proporción a las condiciones y el crecimiento y el desarrollo del partido, pero es un fenómeno lo cual se muere de acuerdo a las condiciones y vuelve a la vida! La perspectiva economista ve el partido en el curso del tiempo, como roto y discontinua; ya que, como hemos dicho, se reconoce que sólo bajo las condiciones lo cual ellos mismos no son permanentes. Una situación ideal definida lo cual es en sí misma una función de la escalada de las crisis económicas y políticas de la sociedad capitalista y el crecimiento de los movimientos obreros y por lo tanto aparece en las coyunturas particulares. Por otra parte, se puede decir sin reservas que ningún partido comunista, lo cual tiene una amplia influencia de masas, puede permanecer en la oposición durante un largo período; ya que, por definición de un partido comunista poderoso e influyente, en el contexto de cada crisis económica y política de la sociedad capitalista, los avances hacia la solución final de la cuestión del poder político. O bien el proletariado y su partido toma el poder o, como consecuencia de la derrota de la revolución y de la dominación de la contrarrevolución, las nuevas condiciones y la relación de fuerzas llegaron a forzar entre las principales clases de la sociedad.

Pero la metafísica que dominan la perspectiva economista no es un problema teórico, derivados de la "comprensión teórica débil" de los economistas y de los populistas. Este es el reflejo de la posición y de la lógica de la pequeña burguesía lo cual teme de la organización proletaria independiente y trata de evitar que la organización de los comunistas que de acuerdo con su programa debe construir el partido comunista. La unidad de los puestos de los muyahidines y fedayines hacia el Programa del Partido Comunista y la cuestión de la formación práctica del partido tiene las raíces aquí. Por girando el partido en un concepto mítico y dejando a su formación a la existencia de una situación idealizada, el economismo prácticamente deja la formación del partido hasta el infinito, ya que el propio partido comunista es la condición previa más fundamental para la extensión de la influencia del comunismo y los comunistas en las masas de la clase obrera y el ejercicio del liderazgo comunista sobre el movimiento obrero.

La prescripción de economismo para la forma en que el Partido Comunista de Irán debe ser construido de hecho es una prescripción para no construirlo. Esta evasión de la construcción del partido comunista es, al mismo tiempo, por un lado, la expresión del sectarismo de los populistas que no pueden, a cualquier precio, que forman parte de su organización a favor del partido comunista único, y por el otro lado, es una manifestación de la falta de la confianza, la vacilación ideológica y la superficialidad pequeñoburgués intrínseca al populismo.

La perspectiva voluntarista también es una perspectiva metafísico y desviacionista. En esta perspectiva, el partido está en el análisis final reducida a la unidad de las fuerzas existentes del Programa del Partido Comunista en su calidad existente. Lo que se pierde de vista e ignorado aquí es el hecho de que el partido comunista tiene una esencia material definido y una cualidad particular que lo distingue no sólo en las dimensiones exteriores, sino también en base y fundamento, de las organizaciones existentes, como Komala y la Unión de los Militantes Comunistas (UMC). La perspectiva voluntarista no entiende esta distinción, establece ninguna importancia sobre el mismo, no considera el partido como una nueva y diferente calidad y se refiere a la fusión y la unidad de las fuerzas existentes, como máximo, sobre la base de los nuevos documentos y resoluciones, suficiente para la formación del partido. Este es un método voluntarista. El carácter metafísico de esta perspectiva radica en el hecho de que se entiende el partido de una manera empírica y lo reduce a lo que ya existe. Si el economismo dan una imagen preexistente e invariable de las características externas del partido, el voluntarismo, por la aceptación acrítica de las características actuales de nuestro movimiento y mediante la ocultación de esa cualidad nueva y distinta lo cual debe crear en nuestras filas para la formación del partido, en la práctica dan una visión estática y congelada del partido. No a reconocer las características fundamentales lo cual constituyen el rasgo distintivo del partido comunista de los círculos y organizaciones existentes, no tiene otro significado en la práctica, que la experiencia derrotado de la Conferencia de la Unidad{1} en un nivel diferente, y por lo tanto de eludir la tarea de la la formación de un partido comunista en el sentido real de la palabra.

El voluntarismo no puede responder a esta sencilla pregunta que si podemos llamar a la unidad de las fuerzas del Programa del Partido, con su calidad existente, un partido, ¿por qué es que no llamamos a cualquiera de estas organizaciones, por su cuenta, en particular, Komala que también tiene una práctica muy extensa, un partido comunista? ¿Cuál es la diferencia fundamental entre un partido comunista y el presente Komala y el presente UMC y qué nueva calidad hace la unidad de las fuerzas existentes crear, por ejemplo, en comparación con el presente Komala, para permitir una asignación de nombres tales? La perspectiva voluntarista no tiene una respuesta de principio a estas preguntas. Si el economismo pospone la formación del partido a un futuro infinito, la perspectiva voluntarista significa la formación inmediata del partido, sino por rehuir la realización de los requisitos materiales definitivos para la formación de tal partido, se reduce prácticamente a la formación del partido en el cambio de los nombres de las organizaciones existentes y, por tanto, construye un partido que carece de las características de un partido comunista, con un futuro incierto y la determinación de las contradicciones internas. Un partido lo cual pueden tener el nuevo nombre sólo por un corto período.

El primer paso en la construcción de un partido comunista de verdad es tener una definición y una imagen correcta de la característica esencial del partido. Una definición lo cual reconoce el partido sobre la base de las categorías consistentes y esenciales. Una definición lo cual ha sido basado no en las condiciones de hoy, no en las condiciones idealistas utópicos, sino que tiene como su base de las características invariables y fundamentales del partido.

Hoy en día, tenemos que construir un partido comunista. Pero, no podemos ni posponer la formación del partido a un mañana desconocido por esperar en vano la llegada de las condiciones deseadas por los economistas, ni podemos, debido a la urgencia de la cuestión y en la sumisión a las condiciones y limitaciones de hoy, para ignorar, de manera voluntarista, la naturaleza del "partido" y la naturaleza "comunista" de la organización que tenemos que construir. Entonces, ¿qué se debe hacer? La respuesta a esta pregunta requiere en la primera etapa, el logro de una comprensión principista y viviente del partido comunista.

2- ¿Cuál es el partido comunista?

Antes que nada, debemos señalar este hecho evidente que el partido comunista no es una cosa nueva. No es un invención, estratagema y descubrimiento nuevo de nuestra parte. El comunismo es en sí mismo una tendencia específica y establecida en el movimiento de la clase obrera del mundo - al igual que las demás tendencias en este movimiento como el tradeunionismo, el anarcosindicalismo, el reformismo y así sucesivamente. Este punto puede no ser del agrado de los economistas; pero los mismos economistas están preparados, fácilmente y sin hacer daño a su conciencia, para hablar del tradeunionismo, el sindicalismo e incluso el anarquismo como las corrientes existentes en el movimiento obrero y aún así llaman a estas tendencias las tendencias "espontáneas" del proletariado. Sin duda, el movimiento tradeunionista de los trabajadores muestra una tendencia espontánea de los trabajadores para la unidad contra los capitalistas y los empleadores, dentro del marco del sistema existente. Pero hoy, en 1983, como un movimiento concreto, el movimiento tradeunionista es un movimiento cuyos principios, fundamentos y estatutos han sido profundamente teorizado y redactado por el reformismo burgués en Europa y la aristocracia obrera dependen de ella; tiene los congresos, las conferencias y las organizaciones mundiales lo cual son principalmente los productos políticos de los partidos socialdemócratas burgueses europeos. El movimiento tradeunionista de hoy no sólo no es un movimiento espontáneo en el sentido estricto, sino que incluso, en muchos casos, sobre todo en Europa y América, es propagandizada conscientemente y defendido por la burguesía como una alternativa contra la organización del partido del proletariado revolucionario. A pesar de esto, los economistas no dudan en etiquetarlo con el epíteto de "el movimiento espontáneo de los trabajadores". Pero el momento en que el nombre del comunismo se ha mencionado, esta idea burguesa de que el comunismo es una corriente separada de la clase obrera, lo cual aún no se ha vinculado a la misma, se produce. Considerando que, en primer lugar, el comunismo, incluso en el nivel de sus ideas y tendencias generales, coincide con los deseos profundas y antiguas de los trabajadores en el curso de la historia para la necesidad de la abolición de la propiedad privada de los medios de la producción y la aniquilación de la explotación de clase; en segundo lugar, y al mismo tiempo, como un movimiento concreto real y político, tienen por sí mismo a muchas veces directamente organizaron los trabajadores en sus millones, dirigidas muchas revoluciones obreras y ni siquiera por un momento, y que no en un solo país por sí solo, ha hecho que estos movimientos experimentaron el poder político. Es cierto que el socialismo científico no nace del movimiento espontáneo, pero esto no significa en absoluto que el comunismo siempre y para siempre, a pesar del vínculo histórico que tiene muchos tiempos conseguidos con las diferentes secciones del movimiento obrero mundial, una corriente fuera del movimiento de la clase lo cual debe ser continuamente "vinculado" a la misma y vinculado de nuevo en todos los países y cada día. Si a principios del siglo 20, el sindicalismo era todavía principalmente espontánea, aún no teorizado y todavía una corriente crudo en gran parte, y el comunismo y el socialismo científico había sólo comenzó a ser introducido en el movimiento obrero de adecuado, "desde fuera" este movimiento, hoy, casi un siglo de la práctica de la clase viviente del proletariado, ha dado nuevas características de estas corrientes. El movimiento sindicalista ha llegado cada vez más fuera de un estado espontáneo, y el comunismo ha encontrado una influencia constante y establecida en la profundidad del movimiento obrero. Nuestros economistas han caído al menos un siglo detrás del momento. El comunismo ya no es un fenómeno nuevo y recién surgido para el movimiento de la clase, pero, ya se ha convertido hoy en una parte integrante de la misma y una tendencia práctica en sus filas. El Manifiesto Comunista, la Primera Internacional, la Revolución de Octubre, la Tercera Internacional y los revolucionarios comunistas innumerables, en el curso de estas décadas, han movilizado a millones de trabajadores bajo la bandera del comunismo, y plantado y criado entre los trabajadores, la idea del comunismo, la idea de la abolición de la propiedad privada burguesa, la idea de la organización del proletariado en un partido político independiente y la idea de la toma del poder político. Sí, el comunismo tiene una historia, y esta historia se ha vindicado en repetidas ocasiones la existencia del comunismo como una corriente que pertenece al proletariado. Hoy en día, el eslogan de la "igualdad, la fraternidad, un gobierno obrero" posee tanto un carácter "espontáneo" entre los trabajadores, ya que el eslogan de el "Sindicato es nuestra fuerza". La creencia en el movimiento comunista, como una corriente viviente en el movimiento de clase del proletariado es el primer paso en la definición principista y viviente del partido comunista en las condiciones de hoy.

Pero el comunismo es distinta de las otras corrientes existentes en el movimiento de la clase obrera, y se define, y asume una entidad independiente, precisamente sobre la base de esta distinción. Desde el principio, el Manifiesto Comunista ha expresado los diversos aspectos de esta distinción. La distinción teórica del comunismo y los comunistas de otras corrientes no necesita las declaraciones detalladas, especialmente hoy que tenemos en la mano del Programa del Partido Comunista. Los comunistas son esa sección del proletariado, lo cual representa los intereses del proletariado contra la propiedad privada burguesa, en general, y del sistema capitalista entero, en todos sus aspectos. Este es el eje de todos los puntos de vista comunistas. Pero la distinción de los comunistas de otras corrientes no está en sus puntos de vista y objetivos por sí sola; el comunismo es distinto del anarquismo, el sindicalismo, el tradeunionismo, el populismo, el liberalismo, el reformismo, el parlamentarismo, etc., también en la práctica. Esta distinción práctica, es decir, los métodos de la lucha comunista para alcanzar los objetivos comunistas es en sí mismo un componente en la definición de nuestra identidad independiente y ser. El comunismo es una tendencia en el movimiento de la clase obrera lo cual se distingue de otras corrientes de la clase político por parte de sus objetivos y métodos independientes.

El partido comunista es la organización del partido de esta corriente específica y distinta. El comunismo es una corriente general y universal, pero el partido comunista es un fenómeno y categoría específica. El partido es que la organización política lo cual adopta y se propaga a los objetivos y métodos comunistas de manera continua y consistente. El partido comunista es el comunismo organizado; y por lo tanto, cualquier organización lo cual conoce en primer lugar estos objetivos y métodos, los considera como su propio, se compromete a ellos, organiza y avanza en su lucha en su base, y en segundo lugar, posee una fuerza suficiente y la firmeza práctica necesaria para la continuidad y coherencia en este trabajo, es un partido comunista. Independientemente de que este partido es pequeña o grande, fuerte o débil, si está en la oposición o forman el estado, este partido será un partido comunista, porque es el representante organizada del comunismo como una corriente distinta y específica en el movimiento de la clase obrera. Esta es la esencia fundamental y constante de cada partido comunista lo cual siempre que se incumplió, ningún partido comunista estará en la existencia, y cada vez que se crea, entonces el partido ya ha sido prácticamente formado. El economismo y el voluntarismo son tanto indiferente hacia y pasar por alto esta esencia y la inmanencia del partido y por lo tanto no puede proporcionar una imagen de los requisitos reales y básicas para la formación del Partido Comunista de Irán. Debemos partir de aquí y ser precisamente después de la preparación de estos requisitos. El problema de las dimensiones del partido será determinado por nuestra lucha.

3- ¿Cuál es el formación del Partido Comunista de Irán de hoy depende?

¿Podemos que ahora, y de inmediato formar el Partido Comunista de Irán? ¡Todavía no! Debido a que nuestra organización única con nuestras cualidades y características actuales aún no puede ser el representante organizada del comunismo en todos sus aspectos, el representante del proletariado socialista en todos los aspectos de su lucha. Durante los últimos cuatro años, en el contexto de una revolución cuya cada día ha enseñado a la clase obrera y sus vanguardias tanto como de veinte años, nuestro movimiento ha sido capaz de convertirse en el representante teórico y programático del comunismo iraní. El Programa de la corriente del Partido Comunista hoy representa completamente los intereses y objetivos proletarios independientes, y ha demostrado su consistencia y firmeza en este campo. El Programa del Partido Comunista es el producto, y al mismo tiempo, el símbolo de esta coherencia y compromiso con la causa del comunismo. Hace cuatro años la situación era otra cosa. El revolucionarismo no-proletario en diversas formas estaba siendo propagandizada en nombre del marxismo y del comunismo. El marxismo es la crítica a todos lados, universal y absoluto por parte del proletariado, de la totalidad de la sociedad capitalista, mientras que hace cuatro años, el revolucionarismo de una gran parte de los que se llaman a sí mismos comunistas, no iba más allá de una crítica de mente limitada y restringida de tal o cual efecto o síntoma del capitalismo y del imperialismo. Las cuestiones democráticas nacionales constituyeron el punto de partida y el marco de pensamiento de la mayor parte de los comunistas iraníes. "El antiimperialismo", y que en su interpretación pequeñoburgués restrictiva, fue el marco general del revolucionarismo lo cual estaba siendo expresado en nombre del comunismo y del socialismo. Pero hoy, el Programa del Partido Comunista ha traído de nuevo a nuestro movimiento su amplitud comunista. El programa ha declarado que nos oponemos al capitalismo, de arriba abajo, a toda su anatomía y extremidades, a todos sus aspectos económicos, políticos y culturales, y luchan por el reemplazo de la totalidad de este sistema con el socialismo y este es nuestro objetivo internacionalista. El Programa del Partido Comunista nos introduce claramente como comunista, y no meramente como los demócratas consistentes. Esta crítica de todos lados, y este programa para efectuar una transformación de todos lados en el sistema social, significa que nuestro movimiento ya representa los objetivos e intereses del conjunto del proletariado revolucionario de Irán. En sus puntos de vista y programa, nuestro movimiento es ahora un movimiento realmente comunista.

Pero esta distinción teórica y programática no es suficiente, porque el comunismo no es las teorías y los programas solamente. Los métodos particulares de la lucha por este programa, también, son parte de la definición de los comunistas. No podemos alcanzar los objetivos proletarios por los métodos de otras clases. Y este es nuestro punto débil de hoy. Dado que, como los individuos organizados, que todavía no expresamos la independencia del comunismo en los métodos prácticos de la lucha, en la organización del trabajo y de la organización; no estamos todavía el representante de esta tendencia específica y distinta en el movimiento de la clase obrera y, por tanto, nuestra organización no podemos todavía asegurar la continuidad y la constancia de la lucha por los objetivos del proletariado, de la manera independiente del proletariado. Todavía no puede ser un partido comunista real. El partido que íbamos a construir hoy con nuestra misma calidad existente sería un partido con los puntos de vista y programas proletarias, pero bajo la influencia de los métodos y las actividades de la pequeña burguesía. Para la formación del partido, tenemos que separarnos de la pequeña burguesía en este aspecto también. Debemos convertir nuestros métodos prácticos, en los métodos comunistas; sólo de esta manera, vamos a ser capaces de construir un verdadero partido comunista. La crítica comunista del estilo de trabajo de la pequeña burguesía y la alternativa comunista en los métodos prácticos debe quedar establecido en nuestro movimiento. Esta es la última etapa lo cual todavía no hemos tomado completamente.

La independencia teórica y práctica de los comunistas es siempre la condición previa de la formación del partido comunista. Nuestra situación particular ha dado a esta cuestión una importancia histórica. No estamos en las mismas condiciones que, por ejemplo, cuando se formaron los partidos comunistas en diferentes países con la declaración de la Tercera Internacional, para romper con las desviaciones y "aceptar" los principios comunistas ya hechas y existentes de una Internacional proletaria. Después de un descanso de décadas en la teoría, el programa y la práctica comunista, después de décadas de dominio del revisionismo en la teoría y la práctica sobre nuestro movimiento, nosotros mismos debemos proporcionar una vez más y de nuevo esta independencia y aun nosotros mismos convertirse en la celda activa para tal Internacional proletaria, lo cual sería el apoyo de la formación de los partidos comunistas en otros países. Así que una vez más debemos distinguir nuestro rango de los pensamientos y de los partidos no-proletarias, con la misma fuerza y firmeza como lo hicieron Marx y Engels por primera vez, con el Manifiesto Comunista contra el socialismo no-proletario. Sin embargo, la aceptación y la reiteración de los principios de Marx, Engels y Lenin no es suficiente para nosotros; ya que somos confrontados hoy en día, no sólo contra el capitalismo, sino también en contra de un revisionismo lo cual ello también, engañosamente se refiere a Marx, Engels y Lenin. Nuestro manifiesto de la independencia de clase de hoy debe al mismo tiempo ser un manifiesto anti-revisionista y esto nos obliga a una separación a una cada vez más explícita y cada vez más clara de nuestras filas de las vistas y métodos desviacionistas lo cual hoy se han introducido en el nombre de los puntos de vista y métodos comunistas. Si nos propusimos formar el partido simplemente sobre la base de nuestra distinción programática, sino en los métodos prácticos todavía rendirse a lo que se evitar, a lo cual pertenece a otras clases, entonces hemos construido un partido que no sólo no va a cumplir su tarea histórica en el renacimiento del bolchevismo, pero en un futuro no muy lejano serán indistinguibles en su funcionamiento organizativo político de las corrientes revisionistas.

4- ¿Qué significa el establecimiento de los métodos prácticos comunistas para nosotros hoy?

El partido debe ser el órgano de la lucha constante y sin interrupciones en la moda comunista y para los objetivos comunistas. Estos métodos deben regir las actividades del partido. Pero, ¿cómo se logra esto? ¿Debemos esperar hasta que uno por uno de las organizaciones, grupos y círculos que apoyan el Programa del Partido Comunista, en primer lugar, aceptan la crítica proletaria de los métodos y del estilo de trabajos populistas, y en segundo lugar, cada uno comienza una extensa práctica sobre la base de los nuevos métodos , y se lo lleva a la conclusión, por lo que entonces se recurre a la formación del partido? ¿El establecimiento de los métodos prácticos comunistas, significa su implementación y establecimiento en todas las organizaciones y grupos y en todos los niveles de trabajo práctico, y siempre y cuando esto no se ha logrado ningún partido estará en existencia? La respuesta es negativa. Incluso para el establecimiento de los métodos proletarios en el movimiento, en gran escala, necesitamos la existencia del Partido Comunista de Irán. El partido en sí mismo es el requisito previo para la corrección de nuestra práctica a gran escala. Así que cuando hablamos del "establecimiento" de estos métodos independientes, tenemos otro punto en mente.

Como hemos dicho, lo que hace que un partido lo que es, y lo mantiene como ese no es el largo y ancho de sus órganos, el grado de su influencia, el número de sus miembros, etc. La supervivencia del Partido es el reflejo de la existencia de los objetivos coherentes, el programa y las tradiciones y métodos prácticas en el Partido. Mientras estos objetivos y métodos están vivos y en el flujo, existe el partido y siempre que se incumplen y destruyen, el partido se rompe y se desintegra. Pero, ¿cómo se preservan estos objetivos y métodos? Los programas y resoluciones oficiales y de las organizaciones y los partidos comunistas son el reflejo consistente de estos objetivos y principios. Quién se une al partido, se convierte en un elemento de partido por la comprensión y la aceptación de estas resoluciones, y construye una nueva celda en el servicio de los mismos objetivos y métodos. De esta manera, el partido asegura su continuidad y crecimiento. Pero si en las cuestiones teóricas y programáticas, los textos aprobados tienen un papel muy importante en la firmeza y consistencia del partido, en el campo de los métodos prácticos y los principios de los partidos establecidas, las relaciones internas de los partidos definidos y establecidos y la práctica del partido, lo cual dio a la carácter de las tradiciones establecidas a estos principios y métodos, tienen un papel determinante. Con el mismo grado de la importancia es la existencia de los cadres del partido que sean capaces del estilo de trabajo comunista; los cadres que son los portadores y los protectores vivientes de las tradiciones revolucionarias de trabajo comunista.

Pero nos estamos embarcando en la formación del Partido Comunista de Irán en un momento en un período de décadas de duración que nos separa de las tradiciones y patrimonios revolucionarias de los trabajos prácticos en la moda comunista. Somos los herederos de los métodos revisionistas, y no sólo no se han colocado de forma natural en el contexto de las relaciones comunistas, no sólo no aprenden estos métodos en la práctica del partido continuamente, sino de revivir estas relaciones y principios por parte del arma de la crítica de las relaciones y los estilos de trabajo existentes. Así, relativo a la creación y preservación de los métodos prácticos comunistas al inicio de la formación del Partido Comunista, nuestra atención debe necesariamente estar centrada en el factor viviente, en los cadres comunistas. Hay que hacerse con este vínculo, ya que los cadres serán nuestra única verdadera palanca para el establecimiento y la consolidación de los métodos comunistas en el Partido Comunista de Irán. En esta coyuntura, el establecimiento de los métodos prácticos comunistas no tiene otro significado para nosotros que su establecimiento entre los cadres comunistas que debe hoy forman la columna vertebral del partido y ser el garante de la continuidad y la firmeza del partido en los principios prácticos de los bolcheviques. La firmeza de nuestro partido en las vistas y métodos comunistas sólo se puede lograr hoy en día, en el primer paso, por ensamblando y organizando esos cadres que confían en estos puntos de vista y métodos; cadres que han comprendido profundamente la importancia de la separación y la distinción teórica y práctica de la pequeña burguesía, quienes han descartado el revolucionarismo angosto de la pequeña burguesía y consideran una lucha unilateral contra el capitalismo y todas sus manifestaciones su tarea permanente; los cadres que se mueven desde el punto de postura de los intereses y los necesidades del movimiento mundial del proletariado y ver todos los objetivos democráticos nacionales desde la perspectiva de estos intereses de las clases independientes y tiene como objetivo; los cadres que deducen su revolucionarismo no de la democracia y el movimiento democrático, pero a partir del socialismo y la oposición al capitalismo; los cadres que entienden el contenido de la clase político de la pequeña burguesía del estilo de trabajo populista, que han estado profundamente convencido de la derrota condenado de estos métodos y estilos de trabajo y, por tanto, bajo ninguna circunstancia se rendirá y someterá a este estilo de trabajo ... Los cadres que de esta forma se han comprometido a construir un partido comunista con una nueva calidad y con una práctica totalmente distinta de la práctica de nuestro movimiento hasta el momento.

Por lo tanto, en nuestra opinión, desde el aspecto práctico y ejecutivo, para la formación del partido comunista debemos partir de la pregunta de los cadres, y no de las organizaciones o los textos y los documentos. El partido comunista no es la continuación y la sumatoria numérica y, a lo sumo, la colección reformada de las organizaciones existentes. El partido comunista no es una colección de nuevas resoluciones. El partido comunista es un partido cualitativamente nuevo, y por lo tanto se debe construir, en primer lugar, por la confianza en los cadres que están decididos a crear esta nueva calidad no sólo en el partido, sino también, a partir de ahora, en la práctica de su organización. Podemos asegurar, en un corto período de tiempo, esos números de los cadres que deben formar la columna vertebral del partido y proporcionar y garantizar la continuidad de una organización partidaria en los primeros etapas de su formación y consolidación. En ese caso, hemos de ser capaces de organizar todas las fuerzas existentes que apoyan el Programa del Partido Comunista en un partido fuerte y sin esas fuerzas que imponen al partido de sus defectos organizativos de los pasados, los puntos prácticos y teóricos estrechez mental de los pasados y los puntos pasados de las debilidades.

5- ¿Qué debe hacer el plan de acción para la convocación del primer congreso se basará en?

La tesis pivotante de la discusión fue que el principal obstáculo en el camino de la formación del partido de hoy es la cuestión del establecimiento de los principios prácticos de la actividad comunista, y este obstáculo será eliminado por los cadres comprometidos que han alcanzado los objetivos y métodos comunistas independientes. Esto en sí mismo puede ser nuestro punto de partida para determinar el proceso práctico de convocar el Congreso Constituyente del Partido Comunista. Estos cuadros deben unirse, y con respecto a la unidad lo cual ya existe en el Programa del Partido Comunista, también llegar a un acuerdo en el comprensión integral y la profunda crítica al estilo de trabajo populista y la alternativa comunista en las diversas esferas de la actividad práctica. El partido debe crear su columna vertebral y estructura primaria, por confiando en estos cadres, y luego organizar toda la energía y fuerza de las organizaciones, los círculos y los elementos que apoyan el Programa del Partido Comunista alrededor de esta estructura fuerte y firme. Sólo de esta manera no serán las peculiaridades y limitaciones actuales del movimiento crea un obstáculo en el camino de la formación de un partido comunista real.

No hay duda de que es necesaria la elaboración de un plan de acción específico, con los detalles suficientes, para la formación del partido. En este artículo, hemos sido suficiente para dar una presentación general de la cuestión, es decir, el énfasis en el lugar de la cuestión del estilo de trabajo y su estrecha relación con la cuestión de los cadres, y dejar la explicación más detallada de los diferentes aspectos de esta discusión para otro artículo.

Mansoor Hekmat - F.Partow

Extraído de:
Besooy-e-Sosyalism (Hacia el Socialismo) Nº 5 - julio de 1983
La Unidad de los Militantes Comunistas



{1} Una asociación informal entre varias organizaciones populistas justo después de la sublevación de febrero en 1979, lo cual llevó a cabo un conjunto de los posiciones abstractas como las condiciones de entrada. La Conferencia fue pensado como una preparación para la formación del partido comunista, pero como era previsible, se derrumbó poco después. (Nota del traductor)


Spanish translation: Nicolás Jiménez
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